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Sem. 30 · 2026 Ciclo cerrado

El regreso a casa: la Odisea en el cine

El viaje de vuelta como forma de contar el mundo.

¿Por qué ver estas películas?

Hace casi tres mil años, alguien contó la historia de un hombre que solo quería volver a casa y tardó diez años en conseguirlo. Desde entonces no hemos dejado de contarla. Estas cinco películas basadas en la Odisea recorren el arco completo: de la adaptación fiel de Homero al esqueleto narrativo trasladado al Misisipi. Hay monstruos hechos a mano, dioses de matiné, guerras sin final y presos fugados cantando góspel. No es un ciclo de romanos y griegos. Es un ciclo sobre una sola forma de contar el mundo, reinventada una y otra vez.

Y la ganadora fue… O Brother!
La votación de esta semana está cerrada.

Las 5 películas

Ulises (Ulisse, 1954)

Dir. Mario Camerini · Kirk Douglas, Silvana Mangano, Anthony Quinn, Rossana Podestà · Italia · 100 min · Aventura · Fantasía

La adaptación más directa del poema que abre este ciclo. Kirk Douglas presta su mandíbula y su testarudez a un Ulises astuto que sortea al cíclope Polifemo, la seducción de Circe y el canto de las sirenas. Camerini comprime la epopeya en cien minutos y elige el subrayado emocional: el hombre que solo quiere volver a su cama y a su mujer. Silvana Mangano dobla el papel de Circe y Penélope, un guiño que ata las dos tentaciones del héroe. Es peplum italiano de estudio, con maquetas y trucos de la época, pero conserva la columna vertebral de Homero mejor que ninguna otra de la lista. El punto de partida obligado.

Más películas de los 50

Jasón y los argonautas (Jason and the Argonauts, 1963)

Dir. Don Chaffey · Todd Armstrong, Nancy Kovack, Gary Raymond, Laurence Naismith · EE. UU. · 104 min · Aventura · Familia · Fantasía

No es la Odisea, pero es su hermana de sangre: otro viaje marítimo por un Mediterráneo mitológico donde los dioses del Olimpo mueven a los hombres como piezas de ajedrez. Lo que la vuelve imprescindible es Ray Harryhausen y su stop-motion: la lucha contra los siete esqueletos sigue siendo una de las secuencias de efectos artesanales más imitadas del cine. Don Chaffey dirige con oficio, pero el verdadero autor está en la mesa de animación. Aquí el ciclo abandona la fidelidad al texto para mostrar cómo el cine expandió el universo del mito. Se ve el pegamento, se ve el fotograma a fotograma, y precisamente por eso emociona.

Más películas de los 60

Furia de titanes (Clash of the Titans, 1981)

Dir. Desmond Davis · Harry Hamlin, Judi Bowker, Burgess Meredith, Maggie Smith · Reino Unido / EE. UU. · 118 min · Aventura · Fantasía · Acción

El canto del cisne de Harryhausen y el cierre de una era. Furia de titanes no adapta la Odisea, sino el mito de Perseo, pero pertenece de pleno al mismo linaje: el héroe que cruza el mundo cumpliendo pruebas imposibles bajo la mirada de los dioses. Laurence Olivier hace de Zeus, Maggie Smith de Tetis, y el reparto olímpico se toma el asunto medio en serio medio con guasa. La Medusa reptante y el Kraken final son piezas de museo del efecto especial precomputadora. Es la película más pulp del ciclo, la que muestra cómo el modelo mitológico ya empezaba a convertirse en espectáculo de matiné antes de que llegara el remake digital de 2010.

Más películas de los 80

Troya (Troy, 2004)

Dir. Wolfgang Petersen · Brad Pitt, Orlando Bloom, Eric Bana, Brian Cox · Reino Unido / EE. UU. · 163 min · Bélica · Acción · Historia

Petersen adapta la Ilíada, el prólogo de la Odisea: sin la caída de Troya no hay regreso que contar. La gran decisión de Troya es apartar a los dioses y dejar la épica en manos de los hombres, convirtiendo el mito en drama histórico. Brad Pitt esculpe un Aquiles vanidoso y mortal, Eric Bana da a Héctor la única dignidad verdadera de la función, y el duelo entre ambos es lo mejor de una producción que a veces pesa lo que sus 163 minutos. Aparece el caballo de madera, aparece Ulises (Sean Bean) como sombra del viaje que vendrá después. Es la revisión épica contemporánea, más músculo que verso, pero necesaria para entender de dónde parte el héroe hacia Ítaca.

Más películas de los 2000

O Brother! (O Brother, Where Art Thou?, 2000)

Dir. Joel Coen · George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson, John Goodman · Francia / Reino Unido · 107 min · Aventura · Comedia · Crimen

La jugada maestra del ciclo y la prueba de que la Odisea es un modelo, no una época. Los Coen trasladan a Homero al Sur profundo de los años treinta y firman una odisea con banjo: Everett Ulysses McGill quiere volver con su mujer, se topa con un cíclope tuerto (John Goodman), con sirenas que lavan la ropa en el río y con un profeta ciego que anuncia el destino. Clooney está impagable como galán vanidoso y torpe. La banda sonora de bluegrass y góspel se volvió fenómeno propio. Que la película no mencione Grecia ni una sola vez y siga siendo, sin discusión, la Odisea, es exactamente el argumento de este programa.

Más películas de los 2000

El hilo entre las cinco: por qué el cine no deja de rodar la Odisea

La Odisea no es solo una historia: es una estructura. Un héroe que quiere volver, un mar de pruebas entre él y su hogar, un mundo hostil poblado de tentaciones y monstruos, una espera al otro lado. Ese esquema es tan resistente que el cine lo ha reciclado en géneros que nada tienen que ver con la Antigüedad. Este ciclo lo demuestra colocando las cinco películas a distinta distancia del texto original. Ulises (1954) es la adaptación literal, el poema puesto en imágenes con Kirk Douglas atado al mástil. Jasón y los argonautas (1963) y Furia de titanes (1981) se alejan un paso: no cuentan la Odisea, pero comparten su gramática de viaje mitológico y añaden lo que solo el cine podía dar, las criaturas artesanales de Ray Harryhausen. Troya (2004) retrocede en la cronología para filmar la Ilíada, la guerra sin la cual no habría regreso, y despoja al mito de dioses para volverlo drama histórico. Y O Brother! (2000) da el salto definitivo: se lleva a Homero al Sur de la Depresión y, sin nombrar Grecia jamás, sigue siendo la Odisea de arriba abajo. Ese es el argumento del programa. El peplum, la fantasía de stop-motion, la épica bélica moderna y la comedia coeniana no son etiquetas separadas: son variaciones sobre el mismo viaje. Ver las cinco seguidas es comprobar que el modelo homérico sobrevive a cualquier decorado.

Películas similares

Si te gustó Ulises

  • Hércules (1958) — Peplum italiano coetáneo que popularizó el músculo mitológico en pantalla.
  • Helena de Troya (1956) — El mismo ciclo troyano rodado por el Hollywood del technicolor.

Si te gustó Jasón y los argonautas

  • Simbad y la princesa (1958) — Harryhausen en estado puro, con la misma magia hecha a mano.
  • El valle de Gwangi (1969) — Otro festival de stop-motion del maestro de las criaturas.

Si te gustó Furia de titanes

  • Jasón y los argonautas (1963) — El mismo universo Harryhausen, ya en el propio ciclo.
  • Simbad y el ojo del tigre (1977) — Última aventura fantástica del animador, hermana directa de esta.

Si te gustó Troya

  • Gladiator (2000) — La épica antigua de Hollywood a gran escala, con héroe trágico.
  • 300 (2006) — Otra relectura muscular y estilizada del mundo griego en guerra.

Si te gustó O Brother!

  • Cold Mountain (2003) — Otro regreso a casa a través de una tierra en guerra, en clave homérica.
  • Fargo (1996) — Los Coen en su vena de comedia negra con héroes de andar por casa.

Sobre los directores

Mario Camerini, veterano del cine italiano y pionero de la comedia de los años treinta, aborda en Ulises un peplum de estudio con solvencia clásica. Don Chaffey, artesano británico también responsable de Hace un millón de años, dirige Jasón y los argonautas, aunque el verdadero autor es el animador Ray Harryhausen. Desmond Davis firma con Furia de titanes el último gran escaparate de ese mismo Harryhausen. Wolfgang Petersen, alemán curtido en Das Boot y La historia interminable, aporta a Troya su dominio de la gran producción. Y Joel Coen, mitad del tándem con su hermano Ethan (Fargo, No es país para viejos), convierte la epopeya en comedia sureña con O Brother!

Orden de visionado sugerido

Empieza por Ulises: es la brújula, la Odisea sin disfraces, y todo lo demás se entiende mejor con Homero fresco en la memoria. Sigue con Jasón y los argonautas y Furia de titanes, en ese orden, para recorrer el arco de Harryhausen y disfrutar del mito hecho a mano antes de que llegara lo digital. Deja Troya en cuarto lugar: es la más larga y la más solemne, y funciona como retroceso al origen de la guerra. Y cierra con O Brother!, porque solo después de haber visto la Odisea en toga se aprecia la audacia de trasladarla al Misisipi con un banjo. El chiste final del ciclo lo pone George Clooney.

Curiosidades

Silvana Mangano interpreta dos papeles en Ulises: encarna a la vez a Circe, la hechicera que retiene al héroe, y a Penélope, la esposa que lo espera, un doblete que subraya las dos fuerzas que tiran del protagonista. La secuencia de los esqueletos de Jasón y los argonautas, animada fotograma a fotograma por Ray Harryhausen, requirió meses de trabajo y es citada como una de las cumbres del stop-motion. Furia de titanes fue la última película en la que Harryhausen aplicó su técnica antes de retirarse. En Troya, Sean Bean interpreta a Ulises, el mismo héroe cuyo regreso a Ítaca es el asunto de la Odisea. La banda sonora de O Brother!, producida por T Bone Burnett y anclada en el bluegrass y el góspel, se convirtió en un enorme éxito de ventas por derecho propio.

Dónde ver estas películas

Actualizado a julio de 2026

Preguntas frecuentes

¿Qué películas basadas en la Odisea incluye este ciclo?
El ciclo reúne cinco: Ulises (1954) de Mario Camerini, Jasón y los argonautas (1963) de Don Chaffey, Furia de titanes (1981) de Desmond Davis, Troya (2004) de Wolfgang Petersen y O Brother! (2000) de Joel Coen. Van de la adaptación fiel de Homero a la relectura moderna ambientada en el Misisipi.
¿Cuál es la adaptación más fiel de la Odisea de la lista?
Ulises (1954), protagonizada por Kirk Douglas, es la adaptación más directa del poema de Homero. En cien minutos recorre los episodios clave: el cíclope Polifemo, la hechicera Circe, el canto de las sirenas y el regreso a Ítaca junto a Penélope. Las demás películas del ciclo se alejan del texto en distintos grados.
¿Por qué O Brother! está en un ciclo sobre la Odisea si no sale Grecia?
Porque los hermanos Coen usan la Odisea como estructura, no como decorado. Everett Ulysses McGill quiere volver con su mujer y atraviesa el Sur de la Gran Depresión topándose con un cíclope tuerto, sirenas y un profeta ciego. Es la prueba de que el mito homérico funciona como modelo narrativo trasladable a cualquier época.
¿En qué orden conviene ver las cinco películas?
Empieza por Ulises (1954) para fijar el poema original. Sigue con Jasón y los argonautas y Furia de titanes por el arco de efectos de Harryhausen. Coloca Troya en cuarto lugar como retroceso al origen de la guerra y cierra con O Brother!, la relectura moderna que remata el sentido del ciclo.
¿Cuánto dura la película más larga del ciclo?
Troya (2004), de Wolfgang Petersen, es la más larga con 163 minutos. Le siguen Furia de titanes con 118, O Brother! con 107, Jasón y los argonautas con 104 y Ulises con 100 minutos. El ciclo completo suma algo más de nueve horas de metraje.
¿Qué tienen en común estas cinco películas?
Todas comparten la estructura de la Odisea: un héroe que emprende un viaje lleno de pruebas para regresar a su hogar. Aunque cambian de género —peplum, fantasía de stop-motion, épica bélica y comedia—, el modelo homérico del viaje de vuelta las une. Demuestran que la Odisea sigue viva en cualquier decorado.

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